Algunas competencias que debe desarrollar el profesional de la intervención educativa y que son fundamentales para poder tratar tanto a la persona con la que estamos interviniendo, como el problema, o dificultad, con el que nos encontramos.
-Saber mirar: Capacidad de organizar percepciones para dotar de significado a una situación concreta. Organizamos y damos significado en función de unas referencias fundamentales o ideas que cada uno de nosotros tenemos y que nos orientan en nuestra manera de pensar (a veces uno mismo ni siquiera es consciente de ellas).
-Saber pensar: Formar y relacionar ideas para analizar, explicar, interpretar,comprender, orientarse... Tiene que ver con buscar un marco de referencia a los hechos; con acudir a las bases teóricas que nos ayudan a descifrar las conductas y las situaciones; con abstraer, racionalizar, globalizar...Y es lo que nos permite ser creativos en la intervención.
-Saber actuar: Actuar para cambiar. Todos tenemos aspectos más sanos con los que funcionamos bien y aspectos más deteriorados. La re-construcción de la persona se basa en la habilidad para discriminar y rescatar toda la energía posible para el crecimiento saludable.
-Saber discriminar: Establecer criterios de intervención. La interpretación de la realidad crea tendencias de actuación. Dependiendo del análisis y conceptualización, la intervención se orienta de una manera u otra.
-Saber organizar: Decidir un plan de acción. Conocer el punto de partida del grupo concreto con el que vamos a intervenir, conocer el adentro del grupo, intervención en el medio, intervención en los espacios de socialización...
Me ha parecido interesante compartir estas competencias en el blog de reflexiones porque podría ser la base de una intervención, además muchas otras, pero son 5 principios fundamentales a la hora de orientar.
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